1 ataud blancoRetrata la terrible situación en que una familia debe enterrar a su hijo. Era costumbre en esas épocas que a los niños se los enterraba en ataúdes de color blanco, simbolizando la pureza de sus cortas vidas. Así mismo, estos ataúdes se decoraban con pan de oro. Sin embargo, las familias indígenas al no tener los recursos para tal decoración, lo realizaban con el papel brillante de las cajetillas de cigarrillos. Con esta pintura Guayasamín gana el Gran Premio de la III Bienal Hispano-Americanade Arte, celebrada en Barcelona, España, en 1955.

 

Óleo sobre lámina de plata

 

96 x 138 cm

 

(Indio)

Diseño web y desarrollo por: www.contacto.com